365 days. 365 films.

Film 100: La montaña sagrada (1973)
Nota: 8/10.
Alejandro Jodorowsky es indefinible e inabarcable, empezando por su nacionalidad: chileno de origen judío-ucraniano nacionalizado francés (cito a la wikipedia). ¡Ahí es nada, señores!. Pero además es director, escritor y poeta, marionetista, actor, mimo, pintor, dibujante, psicomago, tarotista y psicoterapeuta entre otros. Un hombre versátil y sumamente prolífico que con una obra tan surrealista como La montaña sagrada me ha conquistado.
Ésta es una película visual, una película que incluso sin estar pendiente de los subtítulos puedes disfrutar pues lo importante es la percepción del sin fin de elementos místicos, religiosos y sobre todo, temibles y terribles que nos muestra Jodorowsky. Y sí, estamos ante una cruel y descarnada reflexión sobre el ser humano y sus múltiples dioses ayudada de un épico elemento mágico y subyugada por la fuerza del inconsciente (no en vano, él se considera psicoterapeuta). 
En este caso me abstengo de inmiscuirme en la trama pues no hay palabras que puedan describir el poder inalcanzable de la sucesión de imágenes -aviso para principiantes, Jodorowsky no se corta y veremos penes, chuminos, tetas y extraños rituales relacionados con el acto de cagar- enmudecedoras y apabullantes que nos muestra.
Para mí, una joya atemporal e inolvidable que seguro logra un sobresaliente con el tiempo, pues suelo ser de digestión lenta con este tipo de películas. La recomiendo a sabiendas de que es una de esas obras que amas u odias. Atreveos y comprobad de qué lado estáis.
PD: Como curiosidad os diré que George Harrison estuvo a punto de protagonizar la película hasta que una escena en la que tenía que mostrar su ojete en profundidad le echó para atrás.

365 days. 365 films.

Film 100: La montaña sagrada (1973)

Nota: 8/10.

Alejandro Jodorowsky es indefinible e inabarcable, empezando por su nacionalidad: chileno de origen judío-ucraniano nacionalizado francés (cito a la wikipedia). ¡Ahí es nada, señores!. Pero además es director, escritor y poeta, marionetista, actor, mimo, pintor, dibujante, psicomago, tarotista y psicoterapeuta entre otros. Un hombre versátil y sumamente prolífico que con una obra tan surrealista como La montaña sagrada me ha conquistado.

Ésta es una película visual, una película que incluso sin estar pendiente de los subtítulos puedes disfrutar pues lo importante es la percepción del sin fin de elementos místicos, religiosos y sobre todo, temibles y terribles que nos muestra Jodorowsky. Y sí, estamos ante una cruel y descarnada reflexión sobre el ser humano y sus múltiples dioses ayudada de un épico elemento mágico y subyugada por la fuerza del inconsciente (no en vano, él se considera psicoterapeuta). 

En este caso me abstengo de inmiscuirme en la trama pues no hay palabras que puedan describir el poder inalcanzable de la sucesión de imágenes -aviso para principiantes, Jodorowsky no se corta y veremos penes, chuminos, tetas y extraños rituales relacionados con el acto de cagar- enmudecedoras y apabullantes que nos muestra.

Para mí, una joya atemporal e inolvidable que seguro logra un sobresaliente con el tiempo, pues suelo ser de digestión lenta con este tipo de películas. La recomiendo a sabiendas de que es una de esas obras que amas u odias. Atreveos y comprobad de qué lado estáis.

PD: Como curiosidad os diré que George Harrison estuvo a punto de protagonizar la película hasta que una escena en la que tenía que mostrar su ojete en profundidad le echó para atrás.