365 days. 365 films.



Film 342: Down by Law (1986)
Nota: 8/10.
“I scream, you scream, we all scream for ice cream”
Down by Law es una comedia dramática fiel al estilo de Jim Jarmusch, con un humor excéntrico y tierno que me cuesta mucho describir, pero que me encadila y me hace reír como pocos (exceptuando quizá el post-humor tipo Miguel Noguera o Venga Monjas). Basta leer los nombres de sus tres protagonistas (tan dispares como geniales): Roberto Benigni, Tom Waits y John Lurie (los dos últimos también encargados de la banda sonora) para tener un orgasmo viendo la carátula del DVD. Cierto es que el ritmo pausado y las tramas minimalistas de Jarmusch no son para el gran público, pero si logras conectar con él en cualquiera de sus películas ya estás perdido, pues quedarás enamorado de su cine y por ende de su fotografía deslumbrante (que en blanco y negro gana) para siempre.
La película se resume rápido: tres perdedores amantes de trapichear con lo que esté a su alcance son cogidos por la policía y metidos en la cárcel. A los tres se la han jugado y sin querer la soledad de la celda les convierte en amigos con mucho surrealismo y elipsis de por medio. Pero como digo no es la resolución del conflicto lo importante, si no su siempre bello transcurrir con planos sosegados con una fuerte personalidad y conversaciones excéntricas tremendamente cómicas.
Quizá no es la más adecuada para conocer a Jarmusch (Noche en la tierra o Dead Man es posible que sean más llamativas para espectadores no iniciados), pero sigue siendo una pieza estupenda de su filmografía.
365 days. 365 films.

Film 342: Down by Law (1986)

Nota: 8/10.

I scream, you scream, we all scream for ice cream

Down by Law es una comedia dramática fiel al estilo de Jim Jarmusch, con un humor excéntrico y tierno que me cuesta mucho describir, pero que me encadila y me hace reír como pocos (exceptuando quizá el post-humor tipo Miguel Noguera o Venga Monjas). Basta leer los nombres de sus tres protagonistas (tan dispares como geniales): Roberto Benigni, Tom Waits y John Lurie (los dos últimos también encargados de la banda sonora) para tener un orgasmo viendo la carátula del DVD. Cierto es que el ritmo pausado y las tramas minimalistas de Jarmusch no son para el gran público, pero si logras conectar con él en cualquiera de sus películas ya estás perdido, pues quedarás enamorado de su cine y por ende de su fotografía deslumbrante (que en blanco y negro gana) para siempre.

La película se resume rápido: tres perdedores amantes de trapichear con lo que esté a su alcance son cogidos por la policía y metidos en la cárcel. A los tres se la han jugado y sin querer la soledad de la celda les convierte en amigos con mucho surrealismo y elipsis de por medio. Pero como digo no es la resolución del conflicto lo importante, si no su siempre bello transcurrir con planos sosegados con una fuerte personalidad y conversaciones excéntricas tremendamente cómicas.

Quizá no es la más adecuada para conocer a Jarmusch (Noche en la tierra o Dead Man es posible que sean más llamativas para espectadores no iniciados), pero sigue siendo una pieza estupenda de su filmografía.